domingo, 7 de junio de 2020

EL GÉNERO TEATRAL (TEORÍA) 10 DE JUNIO



A) DEFINICIÓN
El teatro o género dramático engloba a aquellas obras que cuentan una historia, pero a diferencia de la narrativa, no mediante un narrador, sino directamente a través de lo que los personajes hacen y dicen. A su vez, no está escrita exclusivamente para ser leída, como sucede con las narraciones, sino para ser representada con actores en un escenario.
El texto teatral forma parte de algo más amplio, el espectáculo teatral, que es la puesta en escena de la obra por un grupo de personas (el autor teatral, el director, los actores, los decoradores, iluminadores, encargados de efectos de sonido, etc.) y en la que además interviene la escenografía, es decir, todos los elementos visuales (luces, gestos, decorados...) y sonoros (música, efectos sonoros...) que intervienen en la representación.

B) ESTRUCTURA DE UNA OBRA DE TEATRO

En cuanto a su estructura, si las novelas suelen aparecer divididas en capítulos, las obras teatrales se dividen en actos. Generalmente hay entre tres o cinco actos (en función del autor, la época...), cada una de las cuales está separada de las otras por la caída y la subida del telón. Para realizar los cambios necesarios de un acto a otro, se producen unos intermedios llamados entreactos. Antiguamente, en los entreactos solían representarse piezas breves o danzas .
Los actos, asimismo, se pueden fragmentar en escenas (cada vez que se produce la entrada o salida de personajes al escenario) o en cuadros (cuando hay un cambio en el espacio o en el tiempo en el que tiene lugar la historia).

C) EL TEXTO TEATRAL
El texto dramático se concibe para ser escuchado y contemplado, no para ser leído. Así pues, cuando nos enfrentamos al texto escrito, nos vamos a encontrar dos tipos de texto: uno, la mayor parte, formado por los diálogos y las palabras que el público sí debe escuchar; otro, unas líneas sueltas, son indicaciones no destinadas al público, sino a los actores, director, escenógrafos… En cuanto a la forma los textos teatrales pueden aparecer tanto en prosa como en verso.
1.- Diálogo: la parte fundamental de toda obra de teatro. Tiene lugar cuando dos o más personajes hablan entre sí.

2.- Monólogos: es un parlamento largo de un solo personaje, destinado a que otras personas lo escuchen, por ejemplo cuando un general arenga a sus tropas, o cuando un personaje cuenta una larga historia a otros. A veces, el monólogo se dirige al propio público.
3.- Soliloquios: a diferencia del monólogo (con el que a menudo se confunde), el soliloquio desarrolla la reflexión interior de un personaje a solas. El personaje “piensa en voz alta” porque es necesario que el público lo oiga, pero podemos suponer que, en una situación real, el personaje estaría pensando en silencio. Los soliloquios son muy apreciados por los actores, porque son su momento de lucimiento. Hay muchos soliloquios famosos en la historia del teatro: el “ser o no ser” de Hamlet, el de Segismundo en La vida es sueño.
4.- Acotaciones: indicaciones sobre los gestos, las acciones, las reacciones o los movimientos de los personajes que escribe el autor de la obra de teatro, para que los actores sepan lo que tienen que hacer mientras están interpretando los diálogos. Las acotaciones también pueden contener información sobre la escenografía, los decorados, la iluminación... Suelen ir entre paréntesis o en cursiva (para que no se confunda con los diálogos). 

5.- Aparte: una parte del diálogo dirigida al espectador y que se supone que no oye el resto de los personajes que está en la escena. Mediante un aparte, los personajes suelen comunicar al público lo que sienten en ese momento, lo que piensan hacer...Suelen estar marcados en los textos teatrales con la palabra Aparte metida entre paréntesis.


D) SUBGÉNEROS TEATRALES

El teatro es un género que ha ido cambiando mucho a lo largo de la historia, para adaptarse a las posibilidades técnicas de cada momento y a los gustos del público, pero ya en sus orígenes (la antigua Grecia, en el siglo V a.C.) se fijaron dos grandes subgéneros prácticamente opuestos: la tragedia y la comedia. Veamos los principales subgéneros:
La tragedia es una obra que pretende conmover al público mostrando la imposibilidad de luchar contra el propio destino. Sus protagonistas son personajes elevados (dioses, nobles, héroes) que han de enfrentarse a algún conflicto en el que intervienen las grandes pasiones humanas (el amor, el honor, la ambición), que les viene dado por el destino o fuerzas sobrenaturales, y que les llevará a un final desgraciado. Los personajes emplean un estilo elevado, o sea, culto. Los autores de tragedias más destacados de la Antigüedad clásica fueron los griegos Esquilo, Sófocles y Eurípides. En el siglo XVI, el escritor inglés William Shakespeare escribió varias tragedias: Hamlet, Macbeth, Romeo y Julieta... En el siglo XX destacan las tragedias del escritor español Federico García Lorca, autor de Bodas de sangre o Yerma.


La comedia pretende hacer reír al público. Por ello, presenta a personajes bajos con algún tipo de defecto (la cobardía, la vanidad, la mentira, la avaricia...) del que surgirá el conflicto, en el que suele intervenir siempre el enredo y las situaciones cómicas y disparatadas. El final es siempre feliz y el lenguaje coloquial , haciendo incluso chistes y juegos de palabras. Entre los comediógrafos de la Antigüedad clásica destaca Plauto. En el siglo XVII sobresale el francés Molière obras como El enfermo imaginario o El avaro y el autor español Lope de Vega con obras como La dama boba. En el siglo XX, destacan las comedias del español Miguel Mihura, autor de Tres sombreros de copa.


Cuando nacen ambos géneros, en la Grecia clásica, estaban tajantemente separados (solo había tragedia pura y comedia pura; no se mezclaban cosas de ambas). Con el paso de los siglos, surgirá la tragicomedia o drama, obra con momentos serios pero en la que pueden mezclarse situaciones cómicas, personajes heroicos y cotidianos, y estilo elevado y coloquial, y que aunque trate un asunto elevado (como el amor, el honor, o el deber) puede tener final feliz. Un ejemplo de tragicomedia o drama es Un soñador para un pueblo de Buero Vallejo.

Algunos subgéneros menores son:
  • El entremés: forma cómica breve desmesurada.
  • La farsa: parecida al entremés, es cómica y breve pero más exagerada.
  • El sainete: es una obra breve de tema jocoso. De solo un acto.


No hay comentarios:

Publicar un comentario